El champagne le “bebe” terreno al cava: Crece casi un 30% en 2007
28/04/08
Lo que para algunos no era más que una “campaña anticava”, se ha terminado materializado en un hecho: hoy por hoy, España ocupa el 8º lugar en los mercados de exportación del champagne. España 8º importador. Las ventas de champagne en España han superado ya los 4 millones de botellas durante 2007. Para 2008 se espera que las ventas superen los 6 millones de botellas. Las cifras del cierre de 2007 son definitivas: según el Centro de Información del Champagne, España sigue adelante en su crecimiento de consumo de este espumoso con cifras récord. Así, en 2007 las ventas fueron de 4.571.123 botellas, un incremento del 27,53 respecto a 2006, situando por primera vez a nuestro país en el 8º mercado exterior, detrás de Inglaterra, Estados Unidos, Alemania, Italia, Bélgica, Japón y Suiza …
Fuente: El Semanal Digital | José Luis Barceló
Las expediciones totales en 2007 del prestigioso vino francés fueron de 338 millones de botellas, un + 5,6% que en 2006. El mercado francés fue 187 millones (+ 3,67%) y la exportación 151 millones (+ 7,30%).
El grueso del consumo sigue estando en Francia y en la Unión Europea aunque es de destacar el avance de la demanda tanto en el este de Europa como en el continente asiático, China incluida.
Para España estas cifras representan la consolidación de una tendencia iniciada ya en 2005 con un aumento respecto a 2004 del + 23,6% y en 2006 con un aumento respecto a 2005 del + 26,7%. De hecho desde 2003 en que las ventas fueron de 2.158.056 botellas, el consumo en España ha más que doblado su presencia en 2007. Unos datos extraordinarios para un país que cada vez consume mejores vinos de calidad entre los que se encuentran los vinos de Champagne.
Casualmente, y contra lo que pudieran suponer muchos, resulta que la región donde mayor consumo de champagne se produce es precisamente en Cataluña, patria chica del cava, su gran competidor en los mercados nacionales. Según los expertos en la materia, ello es debido a que es precisamente la región donde este tipo de vinos son más apreciados, por ser productores. Entre las razones que han motivado este crecimiento, se encuentran una mayor cultura de los vinos en nuestro país, una mayor competitividad de las producciones propias, que invitan a la comparación, y un mejor posicionamiento socioeconómico de la población, que puede permitirse adquirir este tipo de vinos.
La distribución geográfica en España del consumo de Champagne es de
• 33 % Cataluña
• 30 % Madrid y zona de influencia
• 10 % País Vasco
• 9 % Valencia
• 5 % Andalucía
• 5 % Noroeste
• 4 % Islas Baleares
• 3 % Aragón
• 1 % Otros
Pocas diferencias en calidad, bastante en gusto
Hay cava buenísmos, y champagnes no tan buenos, por lo que hablar de diferencias entre ambos espumosos es complicado y puede quedar resumido en una simple cuestión de gustos por lo que toda comparación resulta vana.
Uno y otro tienen un reto con la calidad. Es probable que el cava necesite quitarse definitivamente ese cierto complejo de inferioridad que tiene frente al champagne. Comenzó a hacerlo cuando dejó de llamarse Champagne -como su “mayor”- y adquirió un nombre propio: cava.
A la hora de ver las diferencias entre el cava y el champagne, es primordial considerar los distintos tipos de uva, utilizados para la elaboración de uno y otro. Pero, además, esas uvas están cultivadas en distinto tipo de suelo y con un clima también muy diferente. Estos dos últimos aspectos también condicionan fuertemente los resultados finales. Ahora bien, probablemente, el factor que más influye en la diferenciación entre el cava y el champagne es el hecho de utilizar distintos tipos de uva en la elaboración de uno y de otro.
Por otra parte, cava y el champagne comparten un mismo sistema de elaboración, el que iniciara hace ya más de tres siglos el viejo conocido como Dom Perignon. Por lo que se refiere a la reglamentación de éste método, tanto en Francia como en España, solamente hay una diferencia importante, la que concierne al mínimo legal de crianza en la cava desde el embotellado hasta el “degüelle”: doce meses en Francia, nueve en España, quizás por una más antropomórfica consideración de la gestación del producto. Es, de todas formas, una exigencia mínima superada con creces por los elaboradores en sus mejores botellas. Por otra parte, en Francia, los sistemas de poda de las cepas están reglamentados, mientras que en España no lo están, como ocurre con la aportación de azúcar extra, permitida en Francoa y prohibida en España. Finalmente, mientras en España no está autorizado el riego de los viñedos en Francia si lo está.
Hay una diferencia social, y es que muchos productores de cava critican que una buena parte del cava no se bebe, se usa para brindis de compromiso, mientras que el champagne se bebe todo.
Como vemos se trata de dos vinos diferentes, que suelen ser erróneamente comparados.
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