Consecuencia de los cortes de ruta: En pymes bodegueras la crisis es singular
23/06/08
Establecimientos que producen vinos de alta gama deben agruparse para exportar. Los costos, además, son más altos por algunos insumos. Dentro de la crisis que padece el sector vitivinícola a raíz de la protesta rural, las bodegas pequeñas y de vinos de alta gama viven el problema con aristas particulares. La cuestión quedó planteada en el desolador panorama que los bodegueros dieron a la prensa, la última semana, al dar a conocer una carta enviada a gobernadores y legisladores de las provincias del vino. Vocero de las pyme bodegueras, que elaboran vinos de alta calidad, destinados principalmente al mercado externo, fue Walter Bressia, enólogo y propietario de la bodega Bressia, dedicada a la elaboración de vinos prémium y superprémium …
Fuente: Diario Uno | Luis Gregorio
Por tratarse de pequeños establecimientos, muchas veces familiares, el bodeguero del sector pyme trata de diferenciarse para vender sus productos. “En nuestro caso, está el tema de la presentación, de la exclusividad, de nombre, marca; sobre todo una cuestión de imagen”, indicó Bressia en la reunión en Bodegas de Argentina.
“Y esa imagen nos cuesta cara por las etiquetas, que generalmente se diferencian del resto y otros aspectos que nos elevan los costos”, manifestó el elaborador de vinos como Conjuro, de gran reputación.
Las bodegas pyme también están obligadas a mantener los vinos más tiempo, ya que se trata de productos de guarda. “Y se elaboran pequeñas cantidades”, subrayó.
Actualmente, cerca de medio centenar de estos establecimientos, que padecen la crisis en forma especial están adheridos a Bodegas de Argentina. Se trata en la gran mayoría de bodegas exportadoras que además de soportar las dificultades para llegar a las terminales portuarias, por los cortes de ruta, como le pasa también a las grandes firmas, necesitan muchas veces agruparse para embarcar. “Cuando tratamos de vender, buscamos juntarnos porque si no no podríamos con las bodegas más tradicionales que ocupan segmentos más grandes y variados –comentó Bressia–. Por nuestros precios nos quedamos afuera de esos mercados más amplios. Y nos diferenciamos buscando un mercado mucho más exclusivo, más chico, dispuesto a acceder a nuestros productos”.
“Salimos al extranjero porque sería imposible pensar que toda nuestra producción la pudiéramos vender aquí”, indicó. Por ello, varios de estos vendedores se agrupan para armar contenedores de 50, 100 o 200 cajas, que una sola bodega chica no podría completar muchas veces.
Las pymes bodegueras están obligadas a seducir al comprador extranjero. “Además, cuando logramos hacer la venta, tenemos que pensar en la reposición, en la cantidad de la próxima partida y en entregar un vino con la misma calidad que el que llevamos –dijo–. En este momento, cuando hemos hecho el esfuerzo por colocar nuestro producto, ocurre que por los cortes no podemos llegar al puerto para trasladar nuestro vino”
“Perdemos estas oportunidades, un comprador que no sabemos si podremos reconquistar. Y ello nos crea y un problema de financiamiento muy serio”, sostuvo. A veces las compras se realizan trayendo misiones comerciales como una que llegará en los próximos días compuesta por unos 60 estadounidense, reveló. “Ellos ya avisaron que por Buenos Aires no vienen, lo harán por Chile, y esto también afecta indirectamente al turismo”, advirtió.
Fuente: Diario Uno | Luis Gregorio
http://edimpresa.diariouno.net.ar/nota.php?id=184499










