Luján busca preservar el paisaje de viñas y bodegas en Agrelo
12/07/08
Lo dijo el intendente Omar Parisi, a raíz de las quejas de algunos empresarios vitivinícolas que han criticado un edificio de la firma Escorihuela por “no respetar la línea arquitectónica de las bodegas”. Luján de Cuyo buscará preservar el paisaje de viñas, montañas y bodegas arquitectónicas, características de Agrelo, a través del consenso con los empresarios de la zona. La iniciativa surgió ayer luego de una reunión entre un grupo de vitivinicultores y el intendente Omar Parisi (PD), en la que se planteó la disconformidad de los primeros por el diseño de un edificio perteneciente a la bodega Escorihuela …
Fuente: Diario Uno | Gonzalo Ponce
La construcción es cuestionada por tres firmas: Finca La Anita, Chakana y Navarro Correas. Las principales objeciones son el estilo elegido para levantar la bodega y su planta de tratamiento de efluentes, de la cual emanan fuertes olores en épocas de vendimia según dijeron referentes de las tres empresas (ver aparte).
“La bodega Escorihuela es una construcción legal. No hay leyes establecidas que prohíban su forma o los materiales que ha utilizado”, aclaró de antemano Omar Parisi, intendente de Luján.
Sin embargo, se apuró en aclarar que existe un proyecto de la misma bodega para realizar modificaciones y no quebrar la estructura visual.
“Desde mi punto de vista, es un galpón que afea la zona. Pero no se le puede objetar nada porque está dentro de los códigos de construcción”, detalló Parisi.
Luego aclaró que la misma empresa Escorihuela presentará la semana que viene un proyecto de remodelación.
Aunque esto no fue confirmado a UNO por autoridades de Escorihuela, el intendente aseguró que el lunes o el martes analizará una propuesta de la bodega que convertirá “el galpón” en una construcción acorde a las que la rodean y al paisaje que se pretende en el distrito lujanino.
“La idea es normativizar, pero es difícil hacerlo sobre aspectos estéticos. ¿Quién decide qué es lindo y qué es feo?”, lanzó el cacique lujanino.
Por eso, la primera intención de la Comuna será llamar a la reflexión a los bodegueros de Agrelo, de modo tal que exista un consenso previo sobre el estilo arquitectónico de cada planta que se instale.
El intendente graficó que en Napa Valley o Francia no existen normas sobre construcción de bodegas y respeto por el paisaje. “Simplemente, porque a nadie se le ocurriría hacer una bodega que haga más feo su entorno” dijo.
En el 2006, cuando Mendoza fue anfitriona de las Grandes Capitales del Vino, Agrelo, al igual que otros parajes, fue criticado por especialistas de todo el mundo por sus caminos. No obstante, cosechó elogios por las inmejorables vistas de viñedos al pie de la Cordillera de los Andes y el cuidado en la construcción de edificios bodegueros.
“Eso no hay que perderlo. Un edificio es igual de caro con o sin arquitectura y el paisaje no es un tema menor. Debemos cuidarlo, porque es una de las características que ‘venden’ a Agrelo”, señaló Parisi.
Sobre la planta de efluentes, el jefe comunal apuntó que se harán estudios técnicos con personal municipal y de instituciones provinciales, como la Dirección General de Irrigación (DGI).
“De ese modo veremos los aspectos que presenta la planta y si aparece la necesidad de hacer alguna modificación”, precisó Parisi.
Con la bodega Navarro Correas planeamos una entrada turística en conjunto por el callejón Baldini (continuación de Cobos), pero al lado quedó instalada la planta de tratamiento de efluentes de Escorihuela”, se quejó Juan Pelizzatti, propietario de Chakana.
La construcción de Escorihuela está al costado oeste de Baldini y cuenta también con un gran galpón, báscula, zona de oficinas, tanques y depósitos, todo pegado al camino que la separa de Finca La Anita.
Esta empresa vitivinícola es una de las que más ven afectadas su paisaje. La gran vista del Cordón del Plata que posee se ve partida al medio por la planta de Escorihuela, que innegablemente desentona con el medio.
“Es curioso, porque en ese sector hace poco llevamos las líneas de alta tensión bajo tierra para no desmejorar la visual. Ahora están de nuevo frente a la cordillera”, comentó Eduardo Enriz, gerente de proyecto de Navarro Correas.
“Durante los meses de elaboración, el patio de operaciones funciona las 24 horas del día”, indicó Manuel Mas, propietario de Finca La Anita.
“En una de las casas de la bodega teníamos un emprendimiento turístico en el cual alojábamos huéspedes”, agregó luego. Pero este año, con la instalación de la planta de producción, los ruidos se convirtieron en moneda corriente y espantaron a quienes buscaban en La Anita un lugar tranquilo y con vista a la montaña, según remarcó su dueño.
Otra de las dificultades marcadas por los referentes de la zona es que el ancho del callejón es de sólo cuatro metros, lo que resulta insuficiente para el alto tránsito que generan las actividades de la bodega.
“Hay que tener en cuenta que son muchos los camiones que hacen fila sobre el callejón en los meses de cosecha y fraccionamiento. Prácticamente no queda pasada para otros autos”, se lamentó Mas.
Temen una zona industrial
No sólo los tres referentes de Navarro Correas, La Anita y Chakana se quejaron por la instalación del edificio de Escorihuela. Varios vecinos ya conocen el lugar como “el galpón” y coinciden en que rompe la estética y el paisaje de viñas y montañas.
Incluso desde la cátedra de Arquitectura de Bodegas de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño de de la Universidad de Mendoza se mostraron solidarios con el problema.
“Si no se respetan lineamientos mínimos para mantener el paisaje y el medio ambiente, este tipo de construcciones puede llegar a hacerse común y la zona convertirse en un parque industrial. Creemos que no sería bueno para Agrelo”, cerró Mas.
Fuente: Diario Uno | Gonzalo Ponce
http://edimpresa.diariouno.net.ar/2008/07/12/nota186368.html
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