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Los hipócritas productores de pobres

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05/05/08

Hay trabajadores que viven en condiciones infrahumanas. Como los detectados en Maipú. “Hay que discutir una política de inclusión rural con ayuda al agricultor familiar, con guarderías públicas para los pibes y pibas del campo, con mayor presencia de un Estado Promotor, con gremios que no transen y con tierra para los que la trabajan, pero ésto solo puede hacerse si quienes más ganan más aportan” …

Fuente: MDZ | Sebastián González

Según el editorial de Los Andes del 30 de Abril “Las cifras dadas a conocer por el Instituto Nacional de Vitivinicultura indican que en 2007 se superaron los 650 millones de dólares en exportaciones -incluyendo vinos y mosto- y si le sumamos el mercado interno, se han alcanzado 12 años antes los 2 mil millones de dólares en facturación que se había fijado como meta el Plan Estratégico Vitivinícola 2020.”… “Los números señalan resultados exitosos. De una participación mínima, en 2003 los vinos argentinos alcanzaron 225 millones de dólares en exportaciones, 355 millones en 2004; 402 millones en 2005; 497 millones en 2006 y 656 millones el año pasado.”…

“También se observa un fuerte crecimiento en los vinos de calidad, especialmente en el embotellado, que es el que genera mayor valor agregado. De 80 millones de litros en 2003, por un monto de 139 millones de dólares, en 2004 hubo un incremento de 27,75%; 67% en 2005; 15% en 2006 y casi 30% en 2007. El aumento también alcanzó al mosto.”

A éstos datos debiéramos sumar que en cinco años se quintuplicaron las exportaciones de vino a los Estados Unidos, que se encamina como principal consumidor.Como vemos a los bodegueros de éstos pagos no les está yendo nada mal, ni a los gringos que en los 90 se quedaron con buena parte de las bodegas ni a los nativos que todavía mantienen algunas. Sus inversiones inmobiliarias, viajes al exterior, 4×4 y fuertes niveles de consumo lo acreditan día a día. Mendoza es un desierto, por lo que para lograr que una planta dé frutos debe haber trabajo (y duro) en el medio.

En Mendoza hay más de 130000 hectáreas implantadas con vid y alrededor de 700 bodegas elaborando, siendo la principal rama agro-industrial de la provincia, con lo que acá se trabaja mucho en la viña.

Pero, ¿en qué condiciones se trabaja en el campo mendocino? En éstos últimos días aparecieron un par de casos en los medios acerca de la explotación de trabajadores golondrinas en el departamento de Maipú, en condiciones de vida deplorables. ¿Es ésto una excepción, un caso aislado? Decididamente no, y pasa con el ajo, la uva, la aceituna, etc. Condiciones laborales de explotación semi-esclavista, trabajo no registrado masivo, trabajo infantil, cooperativas de trabajo truchas, galpones donde se apilan trabajadores junto a sus familias, analfabetismo, terribles condiciones de higiene y salubridad, indigencia y desnutrición, ausencia gremial y una profunda debilidad del Estado en sus distintos niveles para controlarlo son la cara oscura de la opulencia, la concentración de riqueza y la hipocresía de los “ganadores” de ésta Argentina exportadora.

Es vergonzoso a ésta altura, con 5 años de crecimiento sostenido no solo en las exportaciones sino en el consumo del mercado interno, que los bodegueros se enorgullezcan de éste presente glorioso cuando, por ejemplo, el sabor del vino mendocino también se logra con manos de niños y niñas. Es indigno que se esté discutiendo cuantas miserables monedas se pagará el tacho de uva cuando no solo se han multiplicado los volúmenes exportados, sino que han mejorado sensiblemente los precios de los productos además de la extraordinaria ganancia que generó la devaluación del peso.

Es aberrante que el bodeguero Rodolfo Vargas Arizu diga “espero que éstos sean los últimos momentos del matrimonio presidencial, porque lo que hay que hacer es sacar a la gente de la pobreza y no las ganancias a los empresarios y productores”. Resulta ahora que la “irresponsabilidad” social empresaria es culpa del Estado, pero cuando el Gobierno Nacional exime de impuestos a las champañeras se trata de un acierto de la política pública. ¿O pretende que los salarios y los aportes patronales se los pague el Estado?

Es imprescindible “poner en caja” a los dueños de la provincia, que nada tienen para envidiarle a la patria sojera, porque sus enormes y concentrados ingresos están siendo acumulados violando los derechos humanos más elementales. Hay que discutir una política de inclusión rural con ayuda al agricultor familiar, con guarderías públicas para los pibes y pibas del campo, con mayor presencia de un Estado Promotor, con gremios que no transen y con tierra para los que la trabajan, pero ésto solo puede hacerse si quienes más ganan más aportan.

Hablar de redistribución de la riqueza es precisamente pensar en una sociedad donde esos “ganadores” de la economía entiendan que no hay país posible si no incluímos a todos y todas, si no combatimos la pobreza con firmeza y si no desterramos esa hipocresía de quienes producen pobres todos los días.

http://www.mdzol.com/mdz/nota/45340

Written by machimar

6, mayo 2008 a 12:49 pm

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