AWPro de ArgentineWines.Com

El mundo del vino argentino, todos los días en tu PC

Los mercados internacionales

leave a comment »

26/11/08
Fuente: Diario Los Andes

La recesión, que está alcanzando a países especialmente europeos, puede generar problemas para las exportaciones de productos mendocinos. La vitivinicultura, por estar más integrada y por haber ganado mercados, podría sufrir menos efectos que los que pueden alcanzar al ajo, que ha experimentado fuertes alzas en los costos y retracción en el principal importador, como es Brasil …

La fuerte retracción que se observa en los mercados internacionales, con potencias como Alemania que ha ingresado en una preocupante recesión y que se transmite hacia los demás países europeos, obliga a los exportadores argentinos a agudizar el ingenio para establecer cómo encarar la situación a corto y mediano plazos.

El problema afecta esencialmente a regiones como la nuestra, con una economía de base agraria y con una cuota de inexperiencia como consecuencia de la reciente inserción en los mercados.

En el caso de Mendoza, la producción exportable se sustenta principalmente en la vitivinicultura y en el ajo. En el primero de los casos, el año pasado los valores FOB de exportaciones superaron 640 millones de dólares, mientras en el ajo superó 100 millones de la moneda norteamericana. También se exportan frutas y hortalizas, tanto en fresco como elaboradas, pero en valores muy inferiores a los de los dos productos mencionados.

Los bodegueros ya están trabajando con miras a enfrentar la nueva crisis internacional.

Aseguran en ese sentido que están suplantando las expectativas positivas por otras más realistas, mientras paralelamente han volcado fondos para la promoción, tanto externa como interna, con el objeto de morigerar los efectos de las fuertes inversiones que en ese nivel realizan países exportadores, en el caso del exterior, y medidas sustitutas en el mercado interno.

Con una diferencia aún más a su favor: el sector está trabajando mancomunadamente, fijando objetivos y apostando a la diversificación, a los efectos de evitar la superproducción de vinos, que solía afectar a la industria décadas atrás.

Ahora, además de vino, se exportan uvas en fresco, pasas y casi 200 mil toneladas anuales de mosto concentrado, este último quizás el más vulnerable en razón de que 50% de lo que se produce tiene como destino Estados Unidos, uno de los países más afectados por la crisis económico-financiera.

El año pasado, la exportación de vinos y derivados alcanzó a 112 países, lo que le otorga una mayor tranquilidad al sector en su conjunto y los hechos determinan que, de representar sólo 6,49 por ciento del total elaborado en el año 2000 se pasó a 23,27 por ciento en 2007.

A modo de resguardo de lo que pueda ocurrir con la crisis, las bodegas han comenzado a recortar gastos o inversiones, aunque cuidándose de mantener la calidad del producto.

Consideran además que el vino argentino, por su excelente relación precio-calidad, aún mantiene su nivel de competitividad frente a otros países. A ello se suma la posibilidad de que, ante menores ingresos, muchos consumidores comiencen a reemplazar vinos más caros por las novedades que puedan aportar los del Nuevo Mundo, entre los que se ubica la Argentina.

A pesar de los inconvenientes, la vitivinicultura está convenientemente fortalecida como para hacer frente a la crisis, situación que no se plantea con el otro producto exportable para Mendoza: el ajo, que ha sufrido fuertes incrementos en los costos de producción y empaque -que han superado el 25 por ciento en los primeros ocho meses del año- y con un mercado casi cautivo, como es el brasileño.

Con un agravante como es la fuerte competencia del ajo procedente de la China, con costos mucho más acotados que los argentinos, especialmente en lo que a mano de obra se refiere.

Estudios realizados por un organismo serio, como el INTA, determinan que las pérdidas por caja exportada, que en diciembre llegaban a 2,02 dólares, ascendieron a 4,77 dólares al mes de agosto.

Frente al panorama planteado, que puede alcanzar también a otros productos locales, el Gobierno debería tomar cartas en el asunto y establecer una estrategia, en conjunto con el Ministerio de Economía de la Nación y la Cancillería, a los efectos de fijar una estrategia que permita reducir los peligros que puedan presentarse para la producción local.

Esencialmente en el caso de Brasil que, como consecuencia de diferencias anteriores por la importación de calzados y líneas de electrodomésticos, impuso ciertas exigencias al ingreso de productos de procedencia mendocina a ese mercado.

Paralelamente, el Ejecutivo provincial debería convocar a los sectores productivos para conocer los problemas y alcanzar soluciones.

De no hacerlo, estará en juego el futuro de muchos mendocinos, tanto empresarios como trabajadores, que viven de la agricultura y que pueden convertirse en el eslabón más débil en la fuerte crisis por la que atraviesa la economía mundial.

http://www.losandes.com.ar/notas/2008/11/26/editorial-394664.asp

Written by danroc

26, noviembre 2008 a 2:08 pm

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: