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Alejandro Gennari: El precio sostén es para un país africano, no para Mendoza

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08/01/09
Fuente: MDZ | Federico Silvapintos

Entrevista a Alejandro Gennari, Profesor de Economía y Política Agraria. Valle De Uco. Alejandro Gennari es profesor titular de Economía y Política Agraria de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNCuyo, pero su currículum es mucho más que académico. Fue subsecretario de Economía en el gobierno de Roberto Iglesias, durante la crisis de 2001, y estuvo al frente de las secretarías Institucional y Técnica del Departamento General de Irrigación durante la gestión de Lucio Duarte …

Además de ingeniero agrónomo, doctor en Economía y Política Agraria de la Universidad de Padua (Italia), consultor privado, docente e investigador, Gennari es también un apasionado expositor de los temas económicos del campo argentino. Esta charla con MDZ comenzó, justamente, con una comparación histórica entre la actual crisis mundial y la de mediados de los ’80, cuando los precios de las commodities tocaron su nivel más bajo del siglo.

– Esa crisis repercutió en Estados Unidos en una forma muy parecida a la actual crisis, que se originó con las casas (créditos hipotecarios). Sólo que, en vez de ser con las casas, era con las propiedades rurales.

– Es la crisis de la época de Ronald Reagan…

– Sí, estaba Reagan, pero la crisis no fue por Reagan, ni por el liberalismo. Fue porque Europa estaba en el máximo de los niveles de subsidios y había inundado los mercados mundiales. Los precios de las commodities habían llegado un nivel bajísimo porque Estados Unidos había reaccionado contestándole con la misma moneda, subsidiando. Entonces, cuando los precios se van muy bajos, se descalzan los créditos. El horizonte de ingresos es más chico y baja el precio de la tierra. Los bancos pidieron a los productores que cancelaran los créditos y los tipos no podían cancelar. Entonces, los bancos les pidieron que vendieran las tierras y ahí se armó un lío terrible y el estado norteamericano terminó interviniendo para que los agricultores no vendieran. Hay que tener en cuenta que la media de superficie de la pampa húmeda argentina es tres veces más grande que la media de superficie de la llanura norteamericana. Y eso se da, en parte, porque Argentina ajusta (en las crisis) por concentración. Nosotros tenemos la agricultura más eficiente del mundo, pero hemos pagado muchos costos para tenerla. Hemos eliminado decenas de miles de agricultores. Y eso es porque acá se aplicó todo a lo bruto.

– Y se sigue aplicando. Porque esta crisis también va a producir más concentración…

– Creo que sí. Pero creo que esta crisis está afectando mucho más intensamente a los límites y a las actividades intensivas, lo cual es un absurdo.

– ¿Te referís a las economías regionales?

– No, las economías regionales son cosas muy particulares. Me refiero a que si vos ves la economía central de la pampa húmeda, el sector más afectado es la ganadería y la lechería. De hecho, el desplazamiento de la ganadería se está dando a un ritmo feroz. Pero el problema es que cada vez tiene menos rentabilidad aún en las zonas a donde se desplaza. Creo que en la ganadería hay un problema de largo plazo muy serio. Y pasa lo mismo con la lechería, una de las actividades que debiera estar creciendo a un ritmo brutal.

– Pero eso es por las medidas del gobierno nacional, no por la crisis…

– En gran parte, es por la situación nacional.

– ¿Por qué el gobierno nacional atenta contra esos sectores?

– Realmente, creo que es absurdo. Uno que estudia economía sabe que cuando ajustás precio, ajustás cantidad. Si el gobierno nacional quería quedarse con todo el aumento de precio a través de las retenciones (a la exportación), previendo un horizonte de precios altos de mucha duración, para mantener la recaudación fiscal, necesitaba mantener la producción y mantener los niveles de exportaciones. Es decir, necesita aumentar la oferta. Es como dijo (Hermes) Binner (gobernador de Santa Fe) la semana pasada, “de esto se sale con más producción”.

– A lo Brasil.

– A lo Brasil, claro. Entonces, si el gobierno quiere recaudar más, lo que necesita es generar incentivo para que la gente produzca más.

– ¿Y el gobierno no entiende eso?

– Es que hay toda una historia que tiene que ver con la agricultura de la oferta rígida. Esto es, los agricultores producen a pesar de que el precio sea bajo. Es lo que los economistas llaman una oferta inelástica. Eso era así. Hoy cada vez más el campo es trabajado por empresas, que son estructuras muy flexibles, y cada vez hay menos agricultores ligados a la tierra. Existe una estructura de empresas relacionadas con el agricultor que hace que el tejido social sea distinto del de hace 50 o 60 años, en donde el agricultor vivía en la tierra y explotaba su propiedad.

– Entonces, ahora, ¿la oferta agrícola es elástica?

– No es elástica, pero no es tan inelástica como aún se cree. Hoy si el precio de un cereal sube 10%, la producción sube 8%. Se ajusta mucho más rápidamente de lo que se ajustaba antes, porque estamos manejando otra tecnología. La industria de la transformación oleaginosa, que está concentrada entre el norte de Buenos Aires y el norte de Santa Fe, es la más poderosa del mundo. Es superior a sus pares de Estados Unidos y Brasil. Esos señores, muchos argentinos y muchos extranjeros, tienen caja, mercado y una enorme diversidad de alternativas. Hemos exportado 1.500 millones de dólares de biodiesel. Entonces, el gobierno nacional juega mal con los impuestos. Tienen menos impuestos algunos productos, como el biocombustible, que otros productos que parten de la misma soja.

– ¿Se equivocó el gobierno queriéndole sacar todo el excedente de precio que tenía el campo?

– Creo que si uno viviera en una sociedad en la que funciona todo más o menos bien, lo ideal hubiera sido no poner nada de retenciones. Pero vivimos en una sociedad que tiene una serie de problemas. Es imposible pensar que en 2002, con una devaluación como la que se dio, no hubiera algún nivel de retenciones. Pero como suele pasar en la Argentina, el gobierno se enamora de los instrumentos. Y se enamoró de un instrumento que es maravilloso para recaudar, pero se olvidó de que este instrumento, mal utilizado, genera disminución de la oferta o mucha menos oferta de la que podría tener y mucho menos riqueza de la que podría haber.

– Así explicado, da la impresión de que el gobierno solamente tiene un problema técnico. ¿No hay también una cuestión ideológica respecto del campo?

– Creo que las dos cosas. Creo que hay una cuestión ideológica y que hay técnicos que no han sabido cambiar la ideología, porque muchas de las cosas que pasaron se podrían haber explicado. Es todo un modelo. El gobierno quiere tener precios de alimentos baratos para que la gente consuma. Pero, en realidad, los países que se desarrollan, se desarrollan porque producen tanto y con tanto valor que generan ingresos que la gente puede comprar las cosas. Ese es el modelo de desarrollo de todos los países desarrollados. No es aplastando los precios internos que generás una sociedad desarrollada. Es teniendo ingreso cada vez más altos que permitan adquirir las cosas. Y es interesante hablarlo ahora por lo que está pasando en Mendoza.

– ¿Qué está pasando en Mendoza?

– Las cadenas agroalimentarias emplean entre el 35 y 40% de la gente en el país. Ese es un dato brutal. Pero coincide con la generación de riqueza: generan entre el 35 y 40% del PBI argentino.

– Todas las cadenas agroalimentarias…

– Todas las cadenas agroalimentarias, de las cuales la cadena de frutas y verduras y carnes y cueros son las dos que más gente emplea en el país. Hay otras cadenas, también muy importantes, como la cadena del vino, que es posiblemente la economía regional más poderosa. Estos datos globales muestran algunas características del país. Un país en donde entre el 35 y 40% del empleo y del PBI es generado por un sistema; a ese sistema ya no se lo puede llamar solamente agrícola. Es mucho más. Hay un gran interpretador que es (Alfredo) De Angeli (dirigente rural). De Angeli es una figura antipática para mucha gente, pero la verdad es que tiene un gran poder de síntesis cuando dice que “éste no es un problema de la agricultura, sino un problema de los pueblos del interior”. Es un problema de los pueblos de las provincias y también un problema del modelo. Si el país tuviera una estructura poblacional distinta, de ocupación del territorio distinta, sería mucho más eficiente.

– Esa es la posición europea… (por la idea de la multifuncionalidad del campo).

– No sólo europea. Es una posición general…

– Pero en la Argentina, ¿hay alguien con poder en el gobierno central que vea eso?

– Bueno, ya no hablemos de cosas técnicas, hablemos de opinión política. Creo que parte de la gran discusión política que hay en este momento, por primera vez en mucho tiempo, pasa por una discusión de si queremos un modelo federal o no. La cuestión no es campo o ciudad, porque la ciudad de Buenos Aires apoyó, en gran parte, al campo en el conflicto con el gobierno. Tiene que ver con el modo de ver las cosas. Que haya habido diputados que propusieran aumentar la federalización del impuesto al cheque o que discutieran la posibilidad de que las retenciones sean coparticipables, -temas que parecía que no se discutían nunca-, me parece que es un progreso.

– ¿Este año vamos a tener problemas con el desempleo?

– Bueno, el ciclo económico está cayendo. Después de muchos años, está comenzando un ciclo negativo. Evidentemente ya no hay creación de empleo al mismo ritmo que antes y, posiblemente, haya algún nivel de destrucción de empleo. Aunque aún no hay muchos datos dando vuelta, es lo que se percibe. Por lo tanto, si no se crea empleo al mismo nivel que ingresan jóvenes al mercado de trabajo va a aumentar la tasa de desempleo. Estamos ante un horizonte complejo. Para que no haya desocupación tiene que haber actividad; para que haya actividad tiene que haber oferta (producción); y también tiene que haber consumo. Creo que hay algunas cosas que son correctas y otras que no.

– ¿Ejemplo de una no correcta?

– La tablita de Machinea. Creo que no voy a coincidir con la mayor parte de los economistas, pero la tablita de Machinea no tiene ningún efecto, es solamente para hablar mal de Machinea, y creo que, justamente, es una de las cosas que Machina hizo correctamente. La sociedad argentina es una de las más regresivas, más injustas en el sistema impositivo. La tablita de Machinea le había dado un cierto grado de justicia. Eliminarla hace más ricos a los ricos. El que gana 15 mil paga ahora mucho menos de lo que pagaba antes. A mí me parece justo dar el debate de que si un tipo gana $6.000 o $7.000 tenga que pagar impuesto a las Ganancias sin importar si es agricultor o camionero o lo que sea. Es lo que nos hace ser una sociedad un poquito más justa. Ese tipo de medidas, no entiendo por qué se hacen tan ideológicamente…

– Es así… ¿se hacen ideológicamente?

– Creo que sí. Porque cualquiera sabe que lo de la tablita de Machinea es para la clase media alta. Ni siquiera para la clase media. El salario medio en la Argentina es de $2.500. Y esto afecta a los salarios de más de $7.000. La política argentina tiene que volver a discutir los criterios de justicia…

– Estamos lejos de eso…

– Pero se tiene que discutir. Se tiene que discutir la justicia territorial, la distribución territorial y la distribución entre la gente. Al final tenemos una sociedad en la que hay pobres y tomamos medidas que los hacen más pobres y, encima, con la bandera de la redistribución.

– Bienvenido al peronismo…

– Eso lo dijiste vos.

– Sí.

– Pero es tal cual, los muchachos hacen eso.

– Volviendo al tema del desempleo. ¿Qué se puede hacer para evitarlo?

– En Mendoza tenemos, hasta ahora, un problema de calidad de empleo. Tenemos un 25% de pobreza y un 3% de desempleo. Es decir, no es falta de trabajos, sino trabajos que no permiten satisfacer adecuadamente las necesidades de gasto de una familia. Un empleo que no es de calidad suficiente. Por eso, el gran desafío de Mendoza es generar más empleo de calidad. Ya se resolvió el problema de que casi todos tengan empleo. Ahora hay que resolver lo otro, que es hacer crecer la calidad del empleo. Pero la calidad del empleo no se aumenta por decreto. Hay que tomar una serie de medidas para favorecer la calidad del empleo. Y estos son los errores que se están cometiendo ahora. Por ejemplo, con el ajo. Es absurdo sacarle al sector 5% (en retenciones a la exportación) y devolverle 4,08% (reintegro a la mano de obra intensiva). No le saqués nada. La economía no es sólo la línea financiera directa, son las percepciones, la confianza, las expectativas. Los ajeros saben que hay años que van a ganar mucho, años que van a ganar menos y años que pueden llegar a perder. Es la habilidad del Estado hacerlos contribuir adecuadamente cuando está bien, menos cuando no están bien y ayudarlos cuando están mal. Porque estos señores te generan mucho empleo. Es empleo de muy mala calidad, en muchos casos, y es el Estado el que tiene que generar los instrumentos para resolver esta situación.

– Y en la vitivinicultura…

– El problema es que no han entendido lo que ha cambiado la vitivinicultura. Hoy la facturación de la vitivinicultura se hace con mucho menor volumen de lo que se hacía antes. Si vos perdés exportaciones de vino fino, perdés todo el sistema de empleos de calidad. Vos no podés dejar afuera a todo el sector que produce vino fino. Hay que apoyar a la producción de vino de calidad porque es un sistema virtuoso, tan valioso que no se tiene que frenar. En cambio, aquí hay un concepto, que para mí es el gran concepto equivocado, que es el de sostener el empleo a través del gasto público. Antes de llegar a eso hay que sostener el empleo privado, que es la gran masa del empleo. Lo que no hay que perder es el empleo privado. Y aquí tengo que hacer una crítica como profesor de economía agraria. El sistema que eligieron para sostener (al privado) es el peor de los sistemas. El sistema de precio sostén sirve para un país africano que necesita generar más oferta, pero no para Mendoza, que ya tiene una oferta adecuada.

– Este año, encima, tenemos sobreoferta…

– Claro, no tenemos problemas para producir. Con los precios adecuados, no tenemos problemas. El problema es que este año no vamos a tener los precios adecuados. Pero tenemos la oferta. Entonces ¿qué dice el gobierno?, sostengamos el precio. Vos podés sostener la actividad económica sosteniendo el precio o sosteniendo a las personas. Son dos modos distintos. Cuando vos sostenés precio, sostenés al que tiene más. Y el que tiene más no es el que necesita que los sostengas. Porque en la agricultura se da una enorme cantidad de tamaños. Tenés tamaño gigante, grandes, medios, pequeños y miniatura. Vos tenés que sostener a los que realmente necesitan ser sostenidos. Con los mecanismos que están ofreciendo se va a sostener a los que menos necesitan que se sostenga.

-¿Las medidas que tomó el gobierno de Mendoza no van a funcionar? (Crédito con tasa cero para aquellas industrias que compren fruta a un precio sostén).

– Son parciales. Anuncian que van a dar crédito a las empresas. Pero las empresas para qué quieren crédito, si no van a producir porque no tienen rentabilidad. La clave es la rentabilidad. Nadie va a tomar un crédito si no tiene posibilidades de colocar su producto. Hay que avanzar en las condiciones de rentabilidad. La medida número uno es sacar todos los impuestos a las exportaciones. Luego, que el Estado socorra parcialmente las cosechas, porque en el ciclo financiero de la empresa agrícola, cuando llegás a la cosecha, no tenés un mango…

– ¿Y cómo ayudás al productor?

– Por ejemplo, con lo que fue en su momento el Plan Cosechar. El Plan Cosechar se aplicó a través de las entidades rurales. Las entidades tenían que comprometerse. Algunas lo hicieron mal, pero la mayoría lo hizo bien.

– ¿Y cómo fue?

– El agricultor que necesita ayuda se la pide al gobierno, pero el gobierno la canaliza a través de las entidades que son las que saben qué productor está pidiendo en serio. Vos le ayudás en la cosecha y le bajás 30% del costo de producción y garantizás el empleo. Muchas veces, las empresas no ganan pero la gente sí. Cuando se logra cosechar, aunque el precio para la industria sea malo, la gente tiene una platita y se nota. Por eso es tan importante el plan de cosecha. Un gobierno inteligente no hubiera dejado que el reclamo le arrancara con el damasco (porque es una producción menor). Sostenés la cosecha, bajás el 20 o 30% el costo y generás rentabilidad en el sistema. A las empresas les sacás los impuestos, como los impuestos a las exportaciones, y los impuestos que pagan indirectamente se los devolvés. Ahí van a generar rentabilidad y podrán aumentar el precio que le pagan al agricultor.

– Está bien, pero da la impresión de que los gobiernos tienen mucho miedo de bajar impuestos…

– Son problemas ideológicos. Yo no tengo miedo a los subsidios, tengo miedo a darlos mal. Por eso digo que la política tiene que ser muy clara y distinta para distintos tipos de actores. A un productor que tiene 5 hectáreas de pera, hay que sostenerle el ingreso de su familia, más allá de lo que le pagués la pera, para que pueda seguir ahí, trabajando y manteniendo su capital. En cambio, a una empresa tenés que generarle una cierta rentabilidad. O que no gane y pueda subsistir este año esperando que cambie la cosa el año que viene.

– Pero para dar subsidios, para darlos bien, hay que tener entidades intermedias que funcionen bien y con el respaldo del gobierno…

– Control social que le dicen.

– Bien, pero el gobierno actual, en lugar de respaldarlas, da la impresión de que les tiene miedo…

– No lo entiendo. En plena crisis del 2001, el plan funcionó muy bien. El plan de cosecha se hizo en toda la provincia, y después se hizo uno de poda, y fue el modo de bajarles los costos a los productores. Y fue a través de las entidades. Y funcionó muy bien. No tuvimos ni una sola denuncia.

– ¿Cómo va a ser 2009 para Mendoza?

– Te digo una cosa que a mí me parece, en general: Los precios están bajos por una situación de coyuntura. No creo que estructuralmente vayan a mantenerse muy bajos…

– O sea que se va a reactivar…

– Mirá la pampa húmeda. El precio de la soja pareciera que ha encontrado su piso y ha comenzado a subir. El maíz también tiene un horizonte muy bueno de mediano plazo. El trigo lo va a tener porque este año no va a haber nada de trigo. Un producto que le interesa a Mendoza, el azúcar, no ha bajado tanto (el mosto compite con los derivados del azúcar). Los vinos finos están sufriendo la incertidumbre que tienen los consumidores del hemisferio norte. Pero una vez que se aclare el panorama retornará la situación normal; por eso es importante que no se pierda todo lo que se ha hecho. El problema más serio es para la fruta fresca, sobre todo la que va a Brasil, porque Brasil no sé cómo va a reaccionar. Va a ser importante posicionarse en Rusia. Rusia es el gran comprador de pera, manzana y carne. El turismo creo que también necesita medidas que lo sostengan. A mí me gusta mucho una medida chilena, -pero claro, ellos son racionales-. Vos vas a Chile, pagás en dólares y no pagás el IVA. Acá hacemos al revés, a los turistas les cobramos en dólares los precios en pesos. Hay que fomentar que la gente venga porque tenemos una estructura impresionante (vinculada al turismo) y no tenemos que perder empleo en ese sector. Y, además, el Estado tendrá que ser muy eficiente en su gasto.

– Pero entramos en un año de elecciones…

– Ah, bueno, pero ese es otro problema. ¿Vos querés ser bueno o querés ganar? El Estado mendocino tiene varios proyectos para hacer. Están todos los proyectos que dejó Irrigación con financiamiento de Banco Mundial y del BID por más de 150 millones de dólares y que se podrían licitar, todos, en dos años. Hay proyectos de Mendoza Productiva, que son proyectos viales… Por último, creo que tendríamos que ser muy conscientes del rol que hoy tiene la vitivinicultura de calidad como emblema de Mendoza. Hoy Mendoza sale en los diarios de todo el mundo por la vitivinicultura de calidad. El turismo tiene mucho que ver con la vitivinicultura. La gastronomía tiene que ver con lo que hizo la vitivinicultura. Mendoza tiene que seguir buscando calidad. La calidad es la que te garantiza empleo y valor.

http://www.mdzol.com/mdz/nota/95413

Written by danroc

8, enero 2009 a 10:30 am

Una respuesta

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  1. el dominio sobre el tema se puede tener, el poder expresarlo de manera adecuuada para su comprension es muy imprtante, tal vez hacerlo muy sencillo lo hace complicado

    ovio

    21, octubre 2009 at 2:31 am


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